Los sectores científicos de hoy se enfrentan al desafío de transformar rápida y eficientemente los nuevos procesos de desarrollo de productos y métodos analíticos en procedimientos fiables y repetibles. En última instancia, cualquier reducción de tiempo en el proceso de comercialización de los productos no solo reduce el coste de la inversión, sino que también acorta el tiempo de retorno de la inversión.
Una manera de abordar directamente este desafío es mediante la implementación de un enfoque basado en estándares para el desarrollo y la ampliación de productos, impulsando la utilización de un marco de recetas/métodos desde las primeras etapas del desarrollo. Un procedimiento puede representar cualquier número de procesos, como una fórmula química sintética o una formulación, un método analítico, un procedimiento operativo estándar o un protocolo. Al garantizar la coherencia de los procedimientos, se reduce la necesidad de repetir el trabajo, se optimizan los flujos de trabajo, se estandarizan los datos y se eliminan las barreras en la transferencia de tecnología a la fabricación.