Garantizar la integridad y la calidad de los datos es una preocupación constante en todos los sectores, y los científicos están más que nunca en el centro de atención para que proporcionen datos fiables sin comprometer la eficiencia de su trabajo. Tradicionalmente, los científicos tenían que imprimir un método o receta en su oficina, ir al laboratorio para realizarlo y, a continuación, volver a su oficina para transcribir manualmente los resultados en un sistema de ejecución de laboratorio (LES) fijo, un registro electrónico de lotes (EBR) o un cuaderno electrónico de laboratorio (ELN). Esto no solo es ineficiente, sino que también dificulta el seguimiento de los métodos y recetas estandarizados, lo que pone en peligro la calidad y la integridad de los datos para la organización. Se ha demostrado que una ejecución deficiente es costosa, propensa a errores y requiere mucho tiempo, lo que crea un importante cuello de botella y un riesgo de cumplimiento normativo para las operaciones del laboratorio. Los retrasos en la entrega de unos resultados de pruebas fiables alargan el lanzamiento de lotes y aumentan el costoso inventario.