El MBSE clásico suele centrarse en el uso de SysML, donde los requisitos se capturan como texto sin formato. Por lo tanto, no forman parte de la verificación ni de la simulación. Al estar en texto plano, no se puede generar nada a partir de ellos, por lo que todos y cada uno de los casos de prueba deben crearse manualmente a partir de todos y cada uno de los requisitos funcionales.
STIMULUS introduce un nuevo paradigma, ya que amplía las funcionalidades de modelado para incluir también los requisitos funcionales. Se puede capturar el 100 % del comportamiento del sistema, lo que también significa que aparecen nuevas posibilidades de automatización de pruebas: se pueden capturar escenarios de prueba y el solucionador de restricciones STIMULUS los utilizará para generar tantas combinaciones de entradas como se desee. Estos vectores de prueba sirven para estimular la especificación, pero también para estimular posteriormente el código. STIMULUS observará la respuesta del código y la comparará con el comportamiento definido en los requisitos, haciendo que la prueba funcional sea completamente automática. En el momento de la integración, Stimulus analizará el archivo de registro generado por el entorno de pruebas HIL y comparará el comportamiento del sistema integrado con los requisitos, lo que permitirá al evaluador detectar automáticamente cualquier infracción de cualquier requisito.