Conceptual Design

Transformar ideas nuevas en conceptos factibles

La optimización de la innovación en el desarrollo de nuevos productos requiere compromiso, concentración e inversión en diseño conceptual. Los avances tecnológicos y los sistemas de diseño 3D más eficaces han agilizado el desarrollo de productos, reduciendo los ciclos de diseño, controlando costes y mejorando la calidad. Si bien las tecnologías CAD 3D han revolucionado el diseño de productos y los flujos de fabricación, su enfoque principal es la producción; la consideración de un diseño a través de cada una de las etapas necesarias para la fabricación de un producto. El diseño conceptual, es decir la creación de conceptos innovadores que darán frutos con el paso del tiempo, es un enfoque diferente, que implica necesidades, retos y objetivos específicos.

Aunque el objetivo final del desarrollo convencional de productos es hacer un producto, la finalidad del diseño conceptual es descubrir la innovación, transformando ideas nuevas en conceptos factibles para el desarrollo y la producción del futuro. Además de tener objetivos distintos, el diseño de productos y diseño conceptual requieren diferentes flujos de trabajo y enfoques para ser eficaces. Por ejemplo, el diseño conceptual se concentra en los conceptos y no en los detalles y requiere de la colaboración de flujo libre y de la comunicación entre las partes, en un sentido amplio (por ejemplo, clientes, socios, etc.), desde las primeras etapas de la conceptualización, en lugar de una comunicación y una documentación precisas con los departamentos que se hacen cargo de del proyecto una vez que se ha establecido el diseño. Los responsables del diseño conceptuales exploran la idea de "qué pasaría si" y no "lo que es", e investigan la manera de diseñar un concepto innovador y no la manera de hacer un producto. Estas flujos de trabajo, retos y objetivos claramente diferentes requieren de una solución de diseño que se adapte específicamente al diseño conceptual.