¿Cuál es el futuro del Internet de las cosas?

 

El límite es difuso... ¿Quién tiene el control, nosotros o Internet?

Primero, se podía transportar y, más tarde, se podía llevar puesto. Ahora se puede ingerir e implantar... ¿Qué será lo siguiente que nos depara el Internet de las cosas?

 

El Internet de las cosas (IoT) está transformando los objetos físicos cotidianos que nos rodean en un ecosistema de información que cambia rápidamente la forma en que vivimos. Desde las neveras hasta los coches, pasando por las plazas de aparcamiento y los hogares, la tecnología IoT está introduciendo cada vez más objetos en el universo digital. Nuestros hogares, por ejemplo, podrían muy pronto supervisar todo lo que hacemos a diario, desde cerrar y abrir la puerta principal hasta pedir automáticamente alimentos cuando el frigorífico esté vacío.

Que deseemos o estemos preparados para este nuevo nivel de automatización es ya otra cuestión. No obstante, dentro de poco esto será lo habitual, y una nueva evolución tecnológica volverá a cambiar nuestras vidas.

El vídeo, el artículo y la infografía que aparecen a continuación exploran el impacto de los dispositivos IoT en los seres humanos. ¿Pueden realmente cambiar la forma en que interactuamos entre nosotros? ¿Nos protegerán de verdad o presentarán nuevos problemas de privacidad? ¿Cómo pueden las pruebas realizadas mediante la plataforma 3DEXPERIENCE ayudar a las empresas que están creando estos dispositivos innovadores a concebir mejor todas las situaciones posibles y sin precedentes antes de utilizar los productos en la vida real?

¿Podemos confiar en la protección del Internet de las cosas?

Durante la próxima década, Internet podría conectar hasta 200.000 millones de cosas, no solo máquinas (como coches o electrodomésticos), sino cualquier cosa en la que se pueda integrar un chip o un sensor, incluidos los seres humanos. El objetivo de estos dispositivos, que se denominan colectivamente el "Internet de las cosas", es hacer que nuestras vidas sean más sencillas e incluso más saludables. No obstante, ¿podemos confiar en que nos protejan?

Son las 6 de la mañana del lunes 1 de octubre de 2025. El dispositivo de su muñeca ha detectado que se está despertando, así que envía un mensaje a la cafetera para que empiece a hacer el café. En lugar de beberse el café, usted decide salir a correr. Mientras corre por la calle, los sensores de los auriculares detectan un ritmo cardíaco irregular. El dispositivo envía un ECG a un cardiólogo. Este observa que las arritmias son solamente latidos ectópicos inofensivos y decide no hacer nada al respecto. De vuelta en casa, se bebe el bien merecido café después del ejercicio y coloca la taza vacía en el lavavajillas. El lavavajillas está lleno, así que se pone en marcha. Un sensor detecta que el electrodoméstico requiere mantenimiento. Concierta una cita con un ingeniero y marca la fecha en su agenda, que posteriormente confirma usted mismo.

Hace un par de décadas, los lavavajillas eran una de las principales causas de incendios domésticos, pero ya no es así. El Internet de las cosas (IoT), que consiste en la conexión de dispositivos entre sí a través de Internet, ha hecho del mundo un lugar mucho más seguro. Desde los coches sin conductor hasta las pastillas inteligentes que estiman nuestro grado de salud desde el interior del organismo, el Internet de 2025 se ha convertido en el guardián de nuestra salud y seguridad.

No obstante, ¿ha sido una buena decisión ceder las riendas de la responsabilidad (que anteriormente asumíamos nosotros mismos en cuestiones como la conducción o la administración de medicamentos) a un dispositivo?

El Internet de las cosas (IoT) afectará a la forma en que interactuamos con el mundo que nos rodea. ¿Cuáles son las posibles consecuencias en seguridad y ética del hecho de que los dispositivos conectados se adapten a nuestros deseos y necesidades? La plataforma 3DEXPERIENCE® de Dassault Systèmes permite simular dispositivos IoT en un entorno virtual para identificar todas las situaciones posibles antes de utilizar los productos en la vida real.

Dassault Systèmes The 3DEXPERIENCE Company

Tan solo es el principio

Esta situación puede parecer muy lejana en el tiempo, pero las semillas de estas tecnologías ya se han sembrado.

La empresa de productos electrónicos surcoreana LG ha desarrollado auriculares que supervisan el ritmo cardíaco, mientras que la compañía de telemedicina israelí Aerotel Medical Systems es una de las numerosas empresas que suministran tecnología que permite transmitir a distancia resultados de ECG en tiempo real a los centros médicos para su evaluación.

El laboratorio farmacéutico suizo Novartis colabora con la empresa de medicina digital Proteus Digital Health para desarrollar pastillas con microchips integrados que pueden detectar si los pacientes han tomado su medicación. Asimismo, hay pastillas inteligentes en el mercado con cámaras y sensores integrados para medir los niveles de pH, la presión sanguínea y la temperatura desde el estómago.

Y, aunque los coches sin conductor aún no están disponibles para los consumidores, la mayoría de los fabricantes de automóviles están realizando pruebas exhaustivas de sus vehículos tanto en carreteras públicas como en zonas cerradas. Elon Musk, Director Ejecutivo y Fundador de Tesla, tiene intención de conseguir que los vehículos autónomos sean habituales de aquí a 2020, el mismo año en que Google espera que estén listos sus propios coches sin conductor.

En los últimos seis años, los vehículos de Google han estado implicados en "11 accidentes leves (daños leves y ninguna lesión) en 2,7 millones de kilómetros recorridos", afirma Chris Urmson, director del programa, y "en ninguno de ellos el causante del accidente ha sido el coche sin conductor".

Hay otros miles de dispositivos IoT, desde cascos hasta microchips inalámbricos implantables, que están diseñados y que se están diseñando para protegernos. No obstante, ¿somos lo suficientemente ingenuos para asumir que se le puede encargar a un dispositivo la responsabilidad de vigilarnos mejor de lo que podríamos hacerlo nosotros mismos u otras personas?

Para Olivier Ribet, Vicepresidente del Sector de Alta Tecnología de Dassault Systèmes, la pregunta clave es la siguiente: ¿cómo decidir cuándo permitimos que los dispositivos [IoT] tomen decisiones en nuestro nombre y cuándo no?

"Hasta ahora, todos estos objetos nos preguntaban explícitamente si queríamos que hicieran algo por nosotros. Ahora, y cada vez con más frecuencia, empezamos a ver que hay quien afirma que ni siquiera deberíamos cuestionarlo [que los dispositivos tomen las decisiones por nosotros]", añade.

En ese caso, debemos estar seguros de que confiamos en los dispositivos. Y aquí es donde el proceso de prueba adquiere una importancia vital. Gracias a la plataforma 3DEXPERIENCE de Dassault Systèmes, los diseñadores pueden simular cualquier cosa en un entorno virtual, desde un coche sin conductor en una autovía hasta una pastilla inteligente que se puede ingerir, a fin de comprender cualquier situación posible y novedosa antes de utilizar los productos en la vida real.

Sin embargo, aunque se demuestre que un dispositivo IoT no comete errores, ¿podemos estar realmente seguros de que no existen otros riesgos?

Hasta ahora, todos los objetos [del IoT] nos preguntaban explícitamente si queríamos que hicieran algo por nosotros. Ahora, y cada vez con más frecuencia, empezamos a ver que hay quien afirma que ni siquiera deberíamos cuestionarlo [que los dispositivos tomen las decisiones por nosotros].

Olivier Ribet Vicepresidente de Alta Tecnología de Dassault Systèmes

El lado oscuro

El hecho de disfrutar de una vida más segura y saludable suena muy bien; pero, como ya sabemos, los sistemas informáticos se pueden piratear. Cuando los piratas consiguen sortear un software antivirus, pueden sembrar el caos en nuestros equipos informáticos y dispositivos móviles: acceder a cuentas bancarias, robar información y sobornar a personas. No obstante, ninguna de estas actividades supone un peligro de muerte. ¿Qué sucedería si, en el futuro, los piratas pudieran acceder al sistema de suministro de medicamentos integrado en nuestra piel e inyectarnos una dosis letal? ¿O si se hicieran con el control del volante de nuestro coche mientras circulamos a gran velocidad por la autovía? ¿Qué podría pasar si cambiaran el límite de exposición a la radiación de un escáner de TC?

Algunos marcapasos, bombas de insulina informatizadas, desfibriladores, monitores de bebés, cámaras web, dispositivos de fitness y retretes inteligentes ya se han pirateado. En la mayoría de los casos, no han sido más que demostraciones públicas de las habilidades de los piratas informáticos, no delitos reales. No obstante, son la prueba irrefutable de que se puede hacer.

Según un estudio de HP, tres cuartas partes de los dispositivos IoT son vulnerables a los ataques de piratas. En lo que a sistemas IoT domésticos se refiere, donde montones de dispositivos se comunican entre sí y toman decisiones sobre cómo gestionar la casa, un simple punto débil puede poner en riesgo todo el sistema.

Exageración

"En teoría, los dispositivos IoT son muy susceptibles a ataques, ya que a menudo su seguridad no es muy buena", señala Kris Flautner, director general de IoT en la empresa de seguridad ARM. "Sin embargo, también hay que saber mucho sobre estos dispositivos y cómo están configurados. Personalmente, no estoy seguro de si la amenaza [de piratería informática] está aumentando o disminuyendo". Rob Ragan, socio de seguridad sénior de Bishop Fox, una empresa de asesoramiento de seguridad, está de acuerdo en que la amenaza que los piratas informáticos suponen para los sistemas IoT se ha exagerado. "Hay quien teme que, si tiene un sistema de seguridad doméstica con conexión a Internet, una banda de cibercriminales va a pasar por su barrio, desactivar las alarmas de seguridad de todas las casas y robarles todo", explica. "Sinceramente, no creo que eso suceda en la vida real, porque ni siquiera pasa con frecuencia actualmente, aunque muchas casas están protegidas por dispositivos de alta tecnología".

Como sucede con todas las nuevas tecnologías, siempre existen riesgos. Sin embargo, Ragan afirma que no tiene ningún problema con estos dispositivos, aunque, como asesor de seguridad, conoce perfectamente sus peligros y riesgos. En última instancia, la capacidad de la tecnología IoT de protegernos puede depender de aquellos que quieren sacar el máximo partido a los dispositivos. "Conforme la tecnología va evolucionando,debemos asegurarnos de que las personas también evolucionan al mismo ritmo, de forma que la utilicen, interactúen con ella y la controlen", explica Ribet. Sin duda, muy pronto dormiremos más tranquilos sabiendo que Internet nos está vigilando. O que nosotros lo estamos vigilando.

El hombre electrónico

Para el profesor Yuval Noah Harari de la Universidad Hebrea de Jerusalén, la fusión entre el hombre y la máquina será la "mayor evolución de la biología".

"Creo que es posible que en los próximos 200 años el Homo sapiens se mejore a sí mismo para convertirse en algún tipo de ser divino, ya sea mediante la manipulación biológica, la ingeniería genética o la creación de androides, mitad orgánicos y mitad no orgánicos. Se tratará de la mayor evolución de la biología desde la aparición de la vida. En cuatro mil millones de años, nada ha cambiado realmente desde el punto de vista biológico, pero con esta transformación las personas serán tan diferentes de los seres humanos actuales como nosotros lo somos de los chimpancés".

¿Qué función desempeñarán Internet y todos sus dispositivos, cada vez más pequeños y más cercanos a nosotros, en este gran paso de la evolución? Presentamos al hombre electrónico…

NOTA: El vídeo, la infografía y el artículo se publicaron por primera vez como publirreportaje en bbc.com del 27 de junio de 2014 al 5 de septiembre de 2014. Los creó el equipo de BBC Advertising Commercial Production en colaboración con Dassault Systèmes.