El futuro del retail

 

Lo más emocionante es esta auténtica bola con efecto del sector del retail. Vamos a pasar de saber que queremos algo y pensar que es posible, a saber que queremos algo y conseguirlo tal cual lo imaginamos. Habrá libertad de movimiento hasta en el pensamiento.

Andrew Wegner Authentise

El sector del retail cambiará drásticamente en los próximos 20 años.
Las innovaciones como los drones de reparto, las impresoras 3D y los espejos virtuales van a cambiar nuestra forma de comprar,
y los expertos del sector nos cuentan cómo se están produciendo estos cambios y por qué.

Personalización
en tres dimensiones

La experiencia de los compradores está evolucionando. En el sector retail, las líneas que separan la fabricación, la venta minorista y los espacios doméstico y digital se están difuminando y se vislumbra una cultura de compras emergente.

Susan Olivier Vicepresidenta de Bienes de consumo y Venta al por menor, Dassault Systèmes

La tecnología 3D ya se usa en el diseño y la fabricación. Sin embargo, muchos no nos damos cuenta de la importancia que puede tener en el sector del retail para darles a los clientes justo lo que necesitan.

Sabemos que el software 3D se utiliza para diseñar vehículos, edificios y productos de infraestructura pero, ¿para la ropa? Marcas de moda como Julien Fournié ya han diseñado colecciones completas de calzado con la plataforma 3DEXPERIENCE de Dassault Systèmes.

Dentro de poco los clientes adaptarán sus compras a medida con pantallas 3D muy detalladas, ya sean holográficas o pantallas planas con gráficos generados por ordenador.

Para el minorista, la personalización podría parecer una complicación innecesaria. Sin embargo, podría reportarle grandes beneficios: ahora los clientes demandan devolver las compras que no les gustan o no les quedan bien sin ningún coste. El valor que se pierde con las devoluciones de prendas ronda los 15 500 millones de dólares al año en todo el mundo, según un estudio realizado por Fits.Me, que fabrica probadores virtuales.

En la fabricación, la impresión 3D también está creciendo. Empresas como Amazon prevén el uso de furgonetas que lleguen a los clientes y les impriman los productos en directo. Los clientes podrían comprar también sus impresoras para crear los productos en casa.

La impresión 3D es un proceso que permite fabricar objetos físicos a partir de modelos tridimensionales virtuales, sobre todo en un material plástico, pero también con resinas, metales y cerámica. La impresión 3D puede fabricar productos con una combinación de materiales, como una bicicleta lista para montar. Actualmente, este proceso se utiliza principalmente en el ámbito médico, pero en el futuro será especialmente útil para imprimir artículos como accesorios.

Cuando la impresión 3D avance más y se vuelva más asequible, la tecnología transformará radicalmente las restricciones que impone la elaboración "limitada a las fábricas".

La tienda del futuro

Del concepto
a la tienda

Es 2035. Amy Smith quiere comprarse ropa. Ya hemos visto que probablemente personalice sus prendas pero, ¿cómo podrían modificarse los procesos de venta y producción?

Un cambio de espacio:

¿Amy hará sus compras desde casa? ¿En la tienda? ¿O en un espacio totalmente virtual? Las paredes ya no definen las tiendas. Se están desarrollando tecnologías para que las tiendas virtuales aparezcan en el móvil, según dónde se encuentre el comprador. Los minoristas como Peak Performance ya están probando esta innovación.

Si Amy visita una tienda, su experiencia será totalmente distinta de lo que sería hoy. Susan Olivier, vicepresidenta de Bienes de consumo y Venta al por menor de Dassault Systèmes, cuyas soluciones de software están siendo ya utilizadas por las grandes marcas y minoristas del mundo de la moda para crear unas experiencias innovadoras y excelentes para los clientes, afirma: "Las tiendas del futuro serán como teatros de ideas con paredes y espejos grandes y virtuales que perciban y establezcan un mapa de los compradores. Las tiendas se parecerán más a estudios de diseño."

Puntos de pago:

¿Cómo hará Amy los pagos? Bueno ¡podría ser hasta por "telepatía!" La BBC (en colaboración con la empresa tecnológica This Place) ha desarrollado unos auriculares que leen nuestras ondas cerebrales y nos permiten cambiar el canal de la tele. El destacado futurólogo Dr. James Bellini afirma que esta misma tecnología se podría utilizar en las tiendas para realizar los pagos, con solo pensar en ello.

Materiales inteligentes:

La ropa de Amy se fabricará con materiales «inteligentes». Las telas autorreparadoras arreglan los orificios y arañazos solas y se utilizarán en distintos productos, no solo para la ropa, desde las pantallas de los teléfonos hasta la laca de uñas o el calzado.

La fabricación del futuro:

A diferencia de lo que ocurre actualmente, las prendas personalizadas de Amy se fabricarán probablemente en el país donde se soliciten o incluso en la propia tienda. «La fabricación está volviendo a Occidente, ahora que los precios en China empiezan a subir. Esto contribuye a que la comercialización sea más rápida y permite que los minoristas innoven para adaptarse a las necesidades de los consumidores», explica John Miln, de UK Fashion & Textiles. Si la prenda se compra en China, estará fabricada por robots: la industria china de la robótica aspira a ser la más rápida del planeta en los próximos 30 años, afirma el empresario textil chino Wang Yanzhu.

El proceso de entrega:

en 2020, habrá drones llevando las compras directamente al domicilio de los clientes. Amazon ya está planificando este tipo de sistema de entrega con Prime Air. Al mismo tiempo, Google acaba de comprar ocho empresas de robótica, lo que ha llevado a muchas personas a especular sobre la posibilidad de que estén fabricando robots que funcionen con vehículos sin conductor para la entrega de mercancías.

Beneficios futuros del retail

Beneficios globales previstos del retail para las mercancías personalizadas mediante impresión 3D

Beneficios globales previstos del retail para las mercancías personalizadas mediante impresión 3D

En 2020, los productos impresos en 3D podrían sumar 5720 millones de dólares al sector del retail internacional.